Vivimos en una era caótica y compleja para la conservación de la vida silvestre: el calentamiento global, el crecimiento demográfico, la falta de contacto con la naturaleza y la proliferación de herramientas de inteligencia artificial hacen necesario, más que nunca, obtener retratos fieles y actuales de la biodiversidad.
La fotografía de naturaleza debe regirse por un estricto código de ética, en el que se garantice la seguridad y bienestar, tanto la especie retratada como de su hábitat, así como de los elementos culturales locales, y también de los fotógrafos participantes. Colaboramos con los locales, las autoridades, e instituciones científicas y sociales para asegurarnos del bienestar de todas las partes involucradas.
Concientizar a la población a través de imágenes cautivadoras del mundo natural, de modo que puedan reconectarse consigo mismos y con la naturaleza. El lema de Biopostales es, por ello, «conocer para proteger».
